El césped ha sido tradicionalmente un elemento central en los jardines, pero su mantenimiento demanda un alto consumo de agua, fertilizantes y trabajo constante. El cambiante clima, la calidad del suelo y la disponibilidad de recursos hacen que tener espacios de pasto podado sea cada vez más engorroso.
Por fortuna, las tendencias naturalistas en el paisajismo están dejando a un lado opciones tan rígidas y proponiendo el uso de alternativas al césped que ofrecen belleza, biodiversidad y bajo mantenimiento.
A continuación, exploramos algunas opciones adecuadas para diferentes condiciones climáticas y estilos de jardín para que usted pueda salir de ese césped que exige mantenimiento permanente.
1. Cubresuelos resistentes y de bajo mantenimiento
Las plantas tapizantes pueden reemplazar el césped sin sacrificar la cobertura verde del suelo. Estas especies requieren menos agua y aportan valor ecológico al atraer polinizadores y mejorar la calidad del suelo. La mayoría de estos cubresuelos no toleran mucho tráfico o pisadas, pero la verdad es que con caminos usted resolverá este tema y además verificará que la mayoría de su césped no era utilizado.



Acá listamos 16 opciones para diversos climas, iluminación y color:
- Hiedra (Hedera helix): Ideal para climas templados y húmedos, esta trepadora y rastrera de follaje verde oscuro resiste bien la sombra y se adapta a suelos pobres. Requiere poco mantenimiento.
- Tradescantia (Tradescantia zebrina, pallida): De rápido crecimiento y gran tolerancia a la sequía, esta planta mexicana aporta un toque singular con su follaje morado o plateado, ideal para diversos climas.
- Centavito (Dichondra repens): Excelente para zonas templadas y húmedas, con un crecimiento bajo y uniforme que se extiende en forma de alfombra verde y tolera el tránsito ligero.
- Lágrimas de bebé (Soleirolia soleirolii): Perfecta para esos espacios sombreados donde no crece nada. Esta plantita prospera en climas templados y húmedos formando densos mantos. No tolera tráfico.
- Sietecueros rastrero (Centradenia inaequilateralis ‘Cascade’): Con un follaje rojizo-verdoso y flores rosadas, este cubresuelos americano se da en climas templados o fríos con pleno sol o semisombra.
- Sedum (muchas variedades): Adaptable a climas áridos y de baja humedad, este tipo de suculenta tapizante se destaca por su resistencia a la sequía y sus hojas carnosas que varían del verde al rojo según la especie. Excelente también para techos verdes.
- Drosanthemum (diversas variedades): Originarias de Sur Africa, estas plantas son resistentes a la sequía, ideal para suelos arenosos y sol pleno. Son de pequeñas hojas carnosas y una explosión de flores brillantes en tonos rosas, morados y amarillos.
- Poto, Teléfono (Epipremnum aureum): De rápido crecimiento y resistente a la sombra, este follaje verde brillante con vetas doradas es ideal para interiores y exteriores en climas cálidos y húmedos.
- Maní forrajero (Arachis pintoi): Excelente opción para suelos pobres y zonas tropicales, forma un manto verde compacto con flores amarillas, fijando nitrógeno en el suelo y soportando bien pisadas.
- Vinca (Vinca major): Cubresuelo vigoroso de rápido crecimiento, tolerante a la sequía y sombra parcial, con follaje verde brillante y flores azuladas que aparecen durante gran parte del año.
- Alyssum/Lobularia marítima: Conocida por su aroma dulce y sus diminutas flores blancas o lilas, esta planta de bajo mantenimiento se adapta a climas templados y suelos bien drenados, atrayendo polinizadores.
- Ajuga (Ajuga reptans): Perfecta para zonas húmedas y sombreadas, con un follaje denso en tonos verdes, morados o bronce y espigas de flores azuladas en primavera.
- Margarita de Singapur (Sphagneticola trilobata): Ideal para climas tropicales y cálidos, cubre el suelo rápidamente con su follaje verde brillante y pequeñas flores amarillas que florecen casi todo el año.
- Margarita punzó (Glandularia peruviana): Esta planta nativa de Sur América es resistente a la sequía y de rápido crecimiento. Ofrece un estallido de flores rojas, rosadas o púrpuras en climas templados y soleados.
- Gazania nivea: Con hojas grisáceas y flores grandes de colores intensos, esta resistente cubresuelo prospera en climas áridos, suelos pobres y exposición plena al sol.
- Oreja de conejo (Stachys byzantina): De follaje aterciopelado plateado y textura suave, esta planta tolera la sequía y el frío, formando un tapiz resistente en jardines de bajo mantenimiento.
2. Jardines de grava, piedra o madera

Los jardines de piedras o maderas ofrecen un aspecto muy contemporáneo y requieren un mantenimiento mínimo. Son ideales para espacios pequeños, zonas de menos sol y zonas de menos lluvias. Estos espacios se surten con plantas en áreas de siembra o materas/macetas.
Algunas ideas incluyen:
- Jardines de grava, perfectos para zonas más áridas.
- Decks de madera, que elevan el estilo de terrazas y patios.
- Losas de piedra o cemento, que eliminan zonas de césped o tierra y se convierten en terrazas.
3. Jardines de pradera y herbáceas nativas

Si busca una alternativa al césped que conserve un aspecto natural, los jardines de pradera son una excelente opción. Incluyen gramíneas (pastos ornamentales) y flores silvestres que requieren poco riego y mantenimiento. Tanto en Europa como en Norte América se está imponiendo el estilo naturalista, donde muchos jardines están reemplazando el césped podado por siembras que se parecen a praderas silvestres.
Para lograr este efecto, se recomienda usar especies nativas por lo que será útil hacer una investigación del tipo de plantas locales que se adaptan a este estilo. Sin embargo, acá mencionamos algunas especies que le pueden dar algo de inspiración:
- Muhlenbergia rigens: Gramínea nativa de México con aspecto ornamental y resistente a la sequía.
- Alstromeria: Nativa de Sur América y conocida también como Lirio del Perú, esta planta con bellas flores permite crear macizos de color que se combinan perfectamente con pastos ornamentales.
- Salvia leucantha y Tithonia diversifolia, dos opciones florales para atraer polinizadores y aportar color.
- Cosmos: Originaria de Mesoamérica, esta planta es un perfecto complemento para toda pradera silvestre.
Una excelente fuente de inspiración son los jardines y diseños de Fernanda Ronda (México) y de Amalia Robredo (Uruguay).
No ser esclavos del jardín

Optar por alternativas al césped no solo reduce el consumo de agua y mantenimiento, sino que también promueve la biodiversidad y la adaptación al entorno.
Dependiendo del clima y las necesidades de su espacio, puede elegir entre cubresuelos, jardines de grava, praderas, suculentas o estructuras de madera o huerto. Así podrá mantener el atractivo estético de su espacio verde y reducir el nivel de mantenimiento para que siga siendo el mejor espacio de su hogar.
Un video útil sobre sustitutos al césped puede encontrarlo acá.